Cuando un menor de edad se ve involucrado en un procedimiento penal, es natural que surjan muchas dudas y preocupaciones. A continuación, te ofrecemos una guía sobre cómo funciona el proceso judicial de menores, desde la denuncia hasta la sentencia.
El procedimiento judicial del menor se divide en cinco etapas:
1. Denuncia: El procedimiento se inicia con la presentación de una denuncia ante las autoridades competentes (Policía; Fiscalía; o Juzgado de Menores).
2. Instrucción: Se abre una investigación para determinar si existen indicios de delito y la posible participación del menor. Esta investigación será llevada a cabo por la Fiscalía de Menores.
3. Declaración: Se citará al menor para informarle de los cargos en su contra, concediéndole la oportunidad de declarar y explicar su versión de los hechos y aportar pruebas.
4. Juicio: Si hay suficientes indicios frente al menor, se celebrará un juicio en el que se valorarán las pruebas y se decidirá la responsabilidad del menor.
5. Sentencia: El Juez de Menores no condena, sino que impone una medida educativa o sanción como la libertad vigilada, la prestación de servicios a la comunidad e incluso, en los casos más graves, el internamiento en un Centro.
Es importante saber qué, durante todo el procedimiento, el menor tiene una serie de derechos fundamentales, como el derecho a ser informado de los cargos en su contra; contar con un abogado defensor; no declarar contra sí mismo; y que se dicte una sentencia justa y proporcional.